LA COSTA VALENCIANA Y SU PÚBLICO

Se comenta que la playa de los madrileños es Valencia debido al numeroso número de habitantes de la capital que toman sus maletas y ponen rumbo a esta provincia levantina en los meses más veraniegos. Pero no son los únicos que se acercan a la capital del sol y tanto españoles como turistas extranjeros copan las playas cada día soleado.

Las playas de la zona están de bote en bote y disfrutar de un baño con tranquilidad cada vez resulta más complicado. Desde familias con niños hablando en un tono excesivamente elevado a grupos de jóvenes pavoneándose o comportándose de manera vergonzante incluso para los mirones. Las playas están repletas de bikinis, bañadores y toallas como para poder tener tiempo para evadirse del ajetreo y griterío del día a día.

Por ello, y pese a contar con kilómetros y kilómetros de playa, no son pocos los valencianos que prefieren evadirse a calas menos pobladas o realizar obras en casa y montar una piscina. Comodidad, privacidad y absoluto relax. No parece un mal plan, ¿verdad?

¿PISCINAS DE CLORO O DE SAL?

Estamos habituados a encontrarnos con piscinas de cloro pero desde hace unos años se han puesto de moda otro tipo de ‘ingredientes’ en la piscina que retrotraen a esa sensación salina del fondo marino: la cloración salina. Ambas opciones tiene tanto detractores como seguidores, pero ¿cuál es mejor?

Para empezar cabe preguntarse qué es eso de la cloración salina. Pues bien, se trata de un sistema de desinfección que utiliza la sal para crear cloro. De esta manera, el uso de productos químicos en la piscina disminuye y, por tanto, se gana en naturalidad y se pierde en toxicidad (indirecta). Este proceso se lleva a cabo mediante la concentración de unos 5 gramos de sal por litro de agua y su posterior depuración. A continuación, pasa a la célula de clorador y gracias al trabajo de la electricidad se convierte en cloro. Se trata de un proceso cíclico y natural tras la primera prueba, pero que necesita de una maquinaria precisa y fiable para poder llevarse a cabo.

El cloro, para aquellos que tienen piscina, es prácticamente uno más en la familia. Por ello, poco queda que decir sobre ello. Lo importante es que el ph del mismo no sea muy elevado para que las algas no hagan acto de presencia. El mantenimiento de piscinas en Valencia ha de llevarse a cabo mediante empresas profesionales que aporten seguridad al proceso.